This must be heaven, Montreux

“This must be heaven” (Esto debe ser el cielo) es lo que cantó Freddie Mercury inspirado por las vistas y la paz que la ciudad de Montreux, Suiza, le transmitía.

Montreux es una ciudad pequeña al pie de los Alpes suizos y situada en el noroeste del Lago Lemán (o Ginebra), el lago más grande de Europa Occidental. Pertenece al cantón suizo de Vaud y es una ciudad que no solo consiguió inspirar a Freddie Mercury sino que artistas como Chaplin, escritores y poetas como Victor Hugo o Lord Byron y músicos como Deep Purple, encontraron en Montreux toda una fuente de inspiración.

Estatua de Freddie Mercury frente al lago Lemán

Estatua de Freddie Mercury frente al lago Lemán

Freddie Mercury vivió los últimos años de su vida en Montreux, quizás por su increíble paisaje o quizás por la paz de esta pequeña ciudad, Mercury quedó fascinado exclamando: “This must be heaven” y componiendo así la canción de Queen Heaven For Everyone. Montreux rinde homenaje a Freddie con una estatua de este mirando hacia el lago Lemán, en donde se dicen que están esparcidas las cenizas del cantante.

Otra de las canciones que tienen como protagonista a la ciudad de Montreux es “Smoke on the water” de Deep Purple, está canción narra lo que le sucedió a la banda en 1971 cuando se encontraba en esta ciudad para grabar su nuevo disco en vivo en el casino. Uno de esos días durante un concierto una persona encendió una bengala, provocando un gran incendio y destruyendo el casino por completo. Los integrantes del grupo veían como se quemaba todo ello reflejado sobre el lago Lemán.

Deep Purple tuvo que buscar otra manera de grabar su disco, por suerte los estudios móviles de los Rolling Stones estaban también en la ciudad.

Vistas desde el castillo Chillon.

Vistas desde el castillo Chillon.

Por último y no menos importante nos encontramos con el Castillo Chillon, un lugar de visita obligada en Montreux.

Su historia comienza ya en la Edad de Bronce cuando sirvió de edificación defensiva. Posteriormente  sirvió para vigilar el tráfico marítimo del lago Lemán. Más tarde entre los siglos XII y XVI fue residencia de los condes de Saboya y por último lo tomaron los berneses y valdenses.

Sobre este castillo Victor Hugo escribió:«Chillon es un macizo de torres sobre un macizo de rocas.» y Lord Byron encontró su fuente de inspiración en un prisionero del castillo, François Bonivard, gracias a él realizó su poema Le prisonnier de Chillon.

Sin ninguna duda Montreux no deja a nadie indiferente y si necesitas un poco de paz e inspiración, debe de ser el lugar ideal.

Tamara Fernández

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El corazón de Suiza

El verano pasado tuve la suerte de poder disfrutar de un gran viaje con dos de mis mejores amigos. Vivimos una experiencia increíble con la realización del Interraíl, un viaje que se realiza íntegramente en tren a través de distintos países europeos que forman parte de la Comunidad InterRail. Nosotros elegimos la ruta que quisimos y los destinos que visitamos fueron: París, Bruselas, Ámsterdam, Berlín, Berna, Roma, Venecia y finalmente Ibiza. La verdad es que todo el viaje fue asombroso pero tengo que admitir que sentí especial ilusión al visitar Berna, la capital de Suiza, por ser mi ciudad natal.

Berna, ubicada en el corazón de Suiza, es una ciudad que ofrece gran variedad cultural e histórica. Lo que destaca en mayor medida es su ciudad vieja, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983, gracias a su arquitectura medieval conservada a través de los siglos. El casco antiguo que es el centro histórico de la ciudad, sigue siendo uno de los mejores testimonios del urbanismo medieval en Europa. De esta época podemos visitar monumentos increíbles como la Catedral (Münster) o la Torre del Reloj (Zytgloggeturm).

La catedral o Berner Münster, que es como se denomina allí, es el edificio religioso más alto de Suiza con una torre de 100,6 metros. De estilo gótico, se comenzó a construir en 1421, pero no se terminó hasta el 1893.

La catedral de Berna y su entorno

La catedral de Berna y su entorno

Zytgloggeturm o traducido al español, la torre del reloj, fue construida por la ciudad-estado de Berna cuando se levantó. Su construcción empezó en 1191 y fue finalizada en 1256. Con la evolución de la ciudad, la torre fue quedando más y más al centro. La singularidad de este reloj, es que 4 minutos antes de las horas puntas, se ponen en movimiento unos muñecos que se encuentran justo al lado; además cuenta con un reloj astronómico en el que se puede ver la fase lunar entre otros. Es común encontrarse  a todas horas turistas fotografiando y esperando a que comience el espectáculo, ya que, es muy curioso y sobre todo muy valorado y apreciado por sus residentes.

La torre del reloj

La torre del reloj

Asimismo, he de destacar que el oso ha sido el animal heráldico en el escudo de Berna desde al menos los años 1220. Haciendo alusión a ello, existe una fosa de los osos (Bärengraben), que data de los años 1440. Este es otro de los grandes atractivos turísticos de la ciudad. Allí pueden verse a los osos e incluso darles de comer.

Es evidente que para mí la ciudad tiene un gran valor emocional, no obstante, estoy segura de que cualquiera que la visite, acabará recordado esta ciudad con especial cariño, tanto por su valor cultural, la amabilidad de la gente o las innumerables delicias que allí se pueden degustar. Espero que me contéis vuestras experiencias!

Diana Gerpe