Marisco de calidad en O Grove

El restaurante D’Berto (O Grove/Pontevedra) es uno de los más conocidos y de mejor reputación de la zona, el interiorismo sobrio del local ( reformado hace poco) se quiebra con la simpatía y la atención de Berto, el dueño del local, que se acerca a las mesas para solventar cualquier duda que el cliente pueda tener.

En la carta solo figuran productos propios de la Ría sin precios fijos, todo depende del peso de la pieza y de lo que haya en el mercado, prima la obsesión por la calidad y la excelencia de sus productos y eso se hace notar en la presencia del plato.

Sus entrantes estrella son el pastel de cabracho ( que personalmente me encanta), las contundentes y sabrosas croquetas caseras de marisco, las empanadas de cigala ,vieira,chipirón de la ría echas en el propio restaurante… las cigalas que podréis ver en el mostrador serán de buen tamaño al igual que los diversos bibalvos y los pescados.Eso si, una buena ración de marisco suele costar alrededor de 150 euros, todo depende del tipo de marisco pero hay que dejar claro que el marisco no lo regalan en ningún sitio.

Una vez te hayas decidido o si aún estás con dudas el camarero o el propio Berto te enseñará la pieza de pescado, mostrándote como la van a cortar y sugiriendo la mejor forma de prepararla. Los pesados se presentan con una ajada de las mejores de Galicia, patatas y grelos.

Los postres tampoco tienen desperdicio, a menudo el personal asiste a congresos de cocina y suelen renovar a cada tanto la carta de los postres. La última vez que fuí me sorprendieron con una peculiar degustación de helados. ¡ Riquísimo!

Noelia Parada

El Lelé, en Noia

Si por casualidad, algún día de estos estáis por Noia y tenéis tiempo, deberíais pasar por el bar más antiguo del pueblo, el bar Eloy, más conocido como el Lelé. No por que sea un sitio agradable, limpio o por que os vayan a tratar con amabilidad, más bien todo lo contrario. Pero sí es un sitio interesante, una auténtica taberna de las de antes. Lleva abierta desde 1925, sin ninguna reforma (a parte de un par de vidrieras en la puerta y la entrada) sigue desde entonces con los mismos dueños. No verás en ella trabajando a nadie que no pertenezca a la familia (padres, madres, cuñados, hijos…). Es barato, eso si, pero no se podría definir una tarifa de precios única, ya que dependiendo de quien te atienda, te cobrará a un precio o a otro. Durante la semana, mañana y tarde podrás encontrarte a la gente más mayor de la zona, es su lugar de reunión donde toman sus chiquitos, ven el partido o leen el periódico. Pero los sábados por la noche te encontrarás a gente más joven y probablemente tengas problema para encontrar mesa. Si os decidís a pasar por allí, aunque está un poco escondido no tendréis problema en encontrar a alguien que os indique donde está. Eso sí, no preguntéis por el Eloy, preguntad por el Lelé.

Iria Pazos