Raquel Remuiñán
Por primera vez en la historia, el COI (Comité Olímpico Internacional) ha elegido un país sudamericano como sede de los 31º Juegos Olímpicos y Paraolímpicos, en 2016. Las previsiones revelan datos muy optimistas, ya que no solo se verá impulsado el turismo de sol y playa o cultural, sino también el de negocios. Las estimaciones muestran que el número de turistas extranjeros en Brasil en el 2016 sea del 10% al 15% superior de lo que será registrado el año anterior (2015) recibiendo aproximadamente 5.9 millones de visitantes. Para esta ocasión, el país se ve obligado a incrementar su capacidad hotelera en 20.000 camas en los próximos 7 años, llegando a las 48.000 en total.
No solo se trata de un acontecimiento deportivo, sino también de la posible consolidación de Brasil como uno de los principales destinos turísticos, así como de sus países vecinos. Esto se debe en parte a que, uno de sus problemas e inconvenientes latentes para el turista, la inseguridad ciudadana, se verá reforzada y mejorada en las principales ciudades, centrándose sobre todo en Río de Janeiro.
Hace un año tomé la decisión de irme a 



